A través de ella es que el agua filtrada volverá a la piscina. Un buen diseño es esencial para la creación de patrones de flujo.
Existen boquillas de retorno para muro y para piso. Estas últimas se recomiendan para piscinas con calefacción y sanitizador y que tengan 100 m2 o más ya que evitan la pérdida de calor y de químicos pues el agua que retorna tiende a ir a la superficie antes de mezclarse con toda el agua de la piscina.